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viernes, 31 de mayo de 2013

Despedida - Poema



Despedida

Yo me voy porque en los "subways" no crecen los bejucos;
porque ya no huele el aire prisionero de las calles
a azafrán, ni a tomillo, ni a hembra en primavera.
Me voy porque a los parques les pusieron mordazas.
Me voy porque aquí ya no se puede reír a carcajadas;
porque los crepúsculos se compran enlatados;
porque agonizaron, inermes, los últimos rebeldes.

Me voy porque hasta los besos se encuentran censurados.
Me voy porque ya ordenaron investigar a la alegría;
porque a los niños les raptaron sus hadas;
porque a los libros los encerraron en la cárcel.
Me voy porque a la muerte la están vendiendo en cápsulas.


Me voy porque a las mujeres les rondaron el sexo;
porque al alcohol le editaron sus sueños;
porque en lugar de saúcos se cultivan barrotes.
Porque soltaron, todos, los diques del pavor.
Me voy porque en las calles tan sólo ríe el miedo.

 
Luis Zalamea, Colombia, 1921
derechos reservados

domingo, 19 de mayo de 2013

La Princesa está triste, qué tendrá la Princesa?

Por Rubén Darío



La princesa está triste.. Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,

que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro;
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de Mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de marmol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste; la princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(la princesa está pálida; la princesa está triste),
más brillante que el alba, más hermoso que Abril!

"Calla, calla, princesa" -dice el hada madrina-,
"en caballo con alas hacia aquí se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor..."

 Por  Rubén Darío 

  La última vez que escuché esta poesía fue en una obra de teatro,por un grupo de POESIA COREADA, bellamente interpetada; había melodía en sus voces, movimientos, y monólogos,
 un poco larga, pero al dividirlo en diferentes voces, se creó una armonía que aún recuerdo. Era  una obra dedicada en homenaje a Rubén Darío en la Universidad de PR.
 

lunes, 25 de febrero de 2013

Imágenes, poema, por Guillermo Rodríguez

IMÁGENES
Por Guillermo Rodríguez
declamado en su casete de poesía
 en voz de su autor

    PEDAZOS DE SUSPIROS
  DONDE SE CRUZAN CAMINOS
 UNAS GOTAS DE ESPERANZA
   LAS CALLES LLENAS DE GRITOS
    EL AIRE QUIETO
    LA CASA ALEGRE, ENTRISTECIDA, 
ESCONDIDA ENTRE YERBAS, CON EL VIENTO  GIME
   LAS AVES ATREVIDAS, LOS REALENGOS PERROS
 Y LAS YERBAS USURPADORAS ERAN LOS NUEVOS DUEÑOS DE LA CASA.
    LLEGUÉ, LLENO DE RUIDOS 
Y DE VOCES AL SILENCIO DE MI BARRIO
  MI MADRE, COMO EL RIO, NO SE CANSABA
  EL HILO DE LUZ AGONIZANTE EN LA CAPILLA.
  ME RECOSTÉ EN EL COLCHÓN DE MI CANSANCIO
  LLOVÍA Y LA TIERRA SEDIENTA, NO CESABA DE BEBER
  SE FUE A DONDE MIS PALABRAS NO LA ALCANZAN
 MIS OÍDOS, HAMBRIENTOS DE TU VOZ, ENSORDECÍAN
 LAS VENTANAS DE CRISTAL LLORABAN Y TIERNO SOL LAS CONSOLABA
  EL BESO RESONANTE DE UNA GOTA DE AGUA
  EL VIEJO ÁRBOL CON SUS BRAZOS CAÍDOS
 SIN ELLA, LAS VOCES, NO ME SABÍAN A NADA 
 MUNDO, REFUGIO DE PECADORES
  EL VIENTO JUGUETEABA CON LAS ESPIGAS TRIGUEÑAS
  UN CORDÓN DE GATOS LA SEGUÍAN
  EL SOL QUE CUELGA
  ÁRBOL DE RAMAS ROTAS
  EL DOLOR DEJA HUELLAS POR DONDE VA
 QUEDÉ DORMIDO EN BRAZOS DE LA NOCHE.