Saber escuchar
(El es tema interesante, sólo que escucho a personas y temas que entiendo merecen la atención al diálogo, porque si son personas que van a atrasar mi vida, o si después de dialogar si necesitan la atención, pefieren no realizar cambios positivos en su vida, o su tema es de agresividad hacia sí mismos o a otros, no voy a dedicarle mi precioso tiempo ni atención. Soy selectiva con este tiempo y la temas que podamos compartir)
Escuchar es el fundamento de toda relación humana y es una prueba de
estima y de respeto hacia alguien. Sin hablar de que el hecho de
escuchar también permite desactivar muchos sufrimientos psicológicos.
Escuchar es el fundamento de toda relación humana y es una prueba de
estima y de respeto hacia alguien. Sin hablar de que el hecho de
escuchar también permite desactivar muchos sufrimientos psicológicos. A
continuación te mostramos las explicaciones...
Escuchar, la base de toda comunicación
No importa si es en una familia, entre amigos o en el seno de una empresa, los fundamentos de las
relaciones humanas reposan en la capacidad que cada uno tiene para escuchar mutuamente. Escuchar significa
estar disponible, es
tomarse tiempo por la otra persona
y, por lo tanto, aceptar y comprender lo que siente, lo que le hace
actuar. Escuchar también es analizar los cambios entre los individuos, y
aceptar y entender un punto de vista divergente, pero también es
observar lo que no se dice e interpretar los silencios.
El hecho de escuchar no es una actitud natural del individuo, que más
bien tiende a centrarse en sí mismo o a interpretar lo poco que escucha a
su manera. La verdadera naturaleza del hombre es sobre todo verbalizar
sus sentimientos, juzgar y dar consejos. Tal como decía Goethe, “hablar
es una necesidad, escuchar es un arte”.
OPINION DE IDALIA --
(El tema es interesante, sólo que escucho a personas y temas que
entiendo merecen la atención al diálogo, porque si son personas que van a
atrasar mi vida, o si después de dialogar si necesitan la atención,
prefieren no realizar cambios positivos en su vida, o su tema es de
agresividad hacia sí mismos o a otros, no voy a dedicarle mi precioso
tiempo ni atención. Soy selectiva con el tiempo y los temas que podamos
compartir) Es bonito también compartir temas alegres, simpáticos, además de serios.)
¿En qué consiste escuchar?
Escuchar pide hacer un esfuerzo sobre sí mismo de interés, de
concentración, de atención y de mostrarse verdaderamente disponible para
su interlocutor. Pero esto es, ante todo, una
prueba de estima hacia la otra persona, con ganas de concederle tiempo y de servirle de ayuda... Escuchar es, por lo tanto,
evitar el silencio pasivo.
Existen varios niveles de escucha:
-
La escucha activa no sólo consiste en escuchar lo que el otro dice, sino en hacerle caso y comprenderlo.
-
La escucha espejo permite a la persona que sufre liberarse del dolor y el arrepentimiento.
-
La escucha resonancia consiste en poner por
delante las declaraciones del otro conduciéndolo a profundizar su
pensamiento, siempre siendo positivo sobre todos los temas abordado,
todas las soluciones, sin interpretar sus declaraciones.
¿Cuál es el impacto psicológico del hecho de escuchar?
Escuchar tiene un impacto psicológico muy fuerte. En efecto, crea un
verdadero clima de respeto, de estima y de confianza entre dos
interlocutores. El objetivo cuando una persona se confía no es
interrogarla o verla como una fuente de información planteándole
preguntas, sino simplemente aportarle un oído atento, para
hacerle verbalizar lo que siente
y permitirle, poco a poco, aprender a escucharse a sí misma y a
encontrar su propio camino. Se trata de una aproximación centrada en la
persona, y no en su problema, desarrollada por
el psicólogo Carl Rogers y utilizada por muchos psicólogos, psicoanalistas y otros especialistas en ciencias humanas.
Otros hablan de
empatía. Esto consiste en
ponerse en el lugar del otro para comprender mejor lo que siente, pero
sin sufrir con él. Esto sirve justamente para mostrar a la otra persona
que comprendes lo que dice y que puede confiar plenamente en ti.
Los secretos de una buena escucha
Saber escuchar
pocas veces es algo innato. Más bien al contrario. Como el lenguaje, la
escucha se aprende y se perfecciona con el tiempo. Veamos algunas
estrategias a adoptar:
• Escuchar es, en primer lugar, callar:
Cuántas veces nos hemos visto tentados, cuando una persona cercana nos
confía su sufrimiento, de responderle “sé lo que sientes, me pasó lo
mismo el año pasado”. Aunque la idea parta de un buen sentimiento por tu
parte para crear un intercambio benévolo y reconfortar al otro,
desgraciadamente sólo tiende a agravar las cosas. Porque, si lo haces
así, hablas en el lugar de la otra persona, te apoderas de sus
declaraciones para acabar hablando de ti. Es como si el malestar de tu
interlocutor te permitiera liberarte...
• Escuchar es dejar a un lado tus preocupaciones personales:
No es fácil pero, sin embargo, es indispensable para escuchar de un modo
eficaz. Tienes que aprender a conceder tu tiempo al otro (sin nada a
cambio) con el fin de acompañarlo en su progreso interior, a su ritmo y
respetando su discreción. También debes aprender a poner en un segundo
plano tus pensamientos, tus sentimientos y tus problemas, por lo menos
durante el tiempo en el que la otra persona decide confiarse a ti y te
pide toda tu atención sólo para ella.
• Escuchar es rechazar pensar en el lugar del otro:
Cuando una persona cercana te confía su sufrimiento, no sirve de nada
que te pongas en su lugar y que le digas lo que debe ser y cómo debe
actuar. Tampoco sirve de nada intentar comprender lo que la tormenta y
darle consejos del tipo: “si te encuentras en esta situación es por...”.
No es necesario entender esto, ya que sólo le harás regresar a su
evolución personal amplificando la “gravedad” de su problema.
• Escuchar es olvidar todo juicio de valor:
“No deberías reaccionar así”, “estás arruinando tu vida”... Todas estas
declaraciones dan a pensar a tu interlocutor que sólo intentas
cambiarlo, que no estás de acuerdo con él. Es mejor que optes por un
posicionamiento neutro (incluso si te sientes en otro nivel). Al hablar,
la persona que sufre aprende a expresar sus problemas con palabras, a
soportarlos mejor e incluso a liberarse de ellos.